Finanzas es la disciplina que se ocupa de la gestión de fondos, ya sea del ámbito empresarial, personal, o incluso público. Este concepto engloba conceptos como ahorro, préstamos de dinero, presupuestos, gastos, etc. Es decir, se ocupa de la administración del dinero en general.
Ocurre a menudo que los empresarios olviden que no es lo mismo el dinero de su negocio que el suyo personal. Al fin y al cabo, si eres dueño de una empresa, también eres dueño de sus recursos. Este es el primer y principal error de muchas sociedades.
Para un control financiero correcto, es imprescindible llevar cuentas por separado. El dinero del negocio no se puede utilizar para sufragar gastos del hogar y de la familia, y viceversa. De esta manera, podremos rendir cuentas del dinero del negocio, controlar los gastos, calcular la rentabilidad, y además evitaremos confusiones en el momento de rendir cuentas con Hacienda.
Pero diferenciar estas cuentas no solamente permite un control financiero adecuado de la empresa, sino que también es beneficioso para las finanzas personales. A nivel personal, también es importante tener un buen control financiero, en qué gastamos nuestro dinero, cuánto ahorramos, etc., y nos protegemos de las deudas de la sociedad en caso que esta se encuentre con algún bache.
Llevar cuentas separadas: elemental para el control financiero
Tener una cuenta bancaria, o varias, que sean solamente del negocio facilitará mucho esta separación de los recursos. Se podrá listar y analizar los ingresos y los gastos de la sociedad. Lo ideal es que te asignes un salario, y lo imputes como un gasto de personal de la empresa, como lo harías con cualquier otro trabajador. Por contra, si quieres invertir más dinero tuyo en la empresa, planifícalo con antelación, establece los importes, las condiciones, etc. Y en cualquiera de estos casos, tiene que estar todo perfectamente reflejado en la contabilidad del negocio.
Si al final del ejercicio la empresa ha ganado más dinero de lo esperado y hay beneficios, se tiene que tener claro qué hacer con esos recursos. Lo habitual es o bien ahorrar el dinero para futuros imprevisto, o bien reinvertir, pero también está la posibilidad de repartir beneficios, dar primas, etc. Prevé qué hacer en estos casos para tenerlo claro y valorar detenidamente los pros y los contras de cada opción.
Además, tampoco se deben tratar los recursos empresariales y personales de la misma forma: no es recomendable “jugar” con los recursos de la compañía como puedes hacer con tu dinero personal, por ejemplo con acciones en bolsa, fondos de inversión arriesgados pero con altos tipos de interés. Es mejor ser más conservador y poner el dinero en planes de ahorro asegurados, aunque su rentabilidad sea más baja.
Para llevar a cabo el control financiero de la empresa, podemos contar con softwares de gestión integral de las cuentas como por ejemplo el que Captio ofrece para la gestión de los gastos de viaje de forma automatizada. El control de las cuentas personales pueden tratarse con una hoja de cálculo estructurándola de forma correcta para poder entrar los datos concretos en cada apartado.
Para saber más sobre el control financiero en la empresa, puedes consultar el siguiente manual de bolsillo sobre control financiero.
Con la colaboración de Abellán Asesores.
Departamento de Marketing de Captio